15 ene. 2012

Testimonio de Nuria

TESTIMONIO DE NURIA PÉREZ DEL GRUPO DE MIMOS


Nuria es una joven que pertenece a un grupo de Mimos de la Diocesis de Alcalá. Este grupo se dedica a la evangelización a través del mimo, hacen representaciones breves en las que a través de una historia, que suelen ser situaciones muy actuales, te lleva a entender el amor de Dios y su manera de actuar en tu vida.
Desde hace tiempo colaboran en las evangelizaciones de Kerygma, de manera que su espectáculo complementa la evangelización de calle que realizan los misioneros.

En las últimas evangelizaciones han representado su espectáculo a pie de calle, con una sencillez y un desprendimiento admirables, después de haber realizado un gran acto de Fe motivado por su amor a Dios. Realmente se trata de una pequeña, pero gran apuesta por el camino de la fe y como nos ha recordado recientemente el Santo Padre en la "Carta Apostólica en forma de Motu Propio Porta Fidei"
"Es necesaria la exigencia de redescubrir el camino de la fe para iluminar de manera cada vez más clara la alegría y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo"

Nuria nos cuenta la misión del grupo y su propia vivencia personal de esta experiencia tan valiente de evangelización.

- La idea de los mimos surge por las ganas de transmitir de manera alegre y dinámica, de manera que pueda llegar tanto a niños, como a jóvenes y adultos, lo más grande que ha pasado en nuestras vidas, que no es otra cosa que haber descubierto el inmenso amor que Dios nos tiene a cada uno de nosotros y las maravillas que hace en nuestra vida.

 




- A nivel personal, puedo decir que el mimo, para mí, es una manera realmente divertida de hablar de Dios a los a otras personas que pueden haberle conocido ya o no. Al mismo tiempo las representaciones de mimo también te da la oportunidad de conocer y unirte más a esos hermanos que actúan contigo, de una manera muy especial, con esa unión que sólo surge cuando es Dios quien está en el centro...  
Pero sobre todo, lo que más me gusta es el saber que durante las representaciones estás alabando y sirviendo a Dios con todo tu cuerpo, eso es lo más precioso y lo que me llena de alegría. Es verdad que esto no quita los nervios y las prisas de última hora, pero, cuando empiezas, todo eso desaparece y sólo queda disfrutar.

¡GRACIAS CHICOS, QUE DIOS OS BENDIGA!