10 ene. 2013

Belén Viviente en el Val (Crónica)



Crónica Belén viviente en la parroquia Nuestra Señora del Val

Nuevamente nos conmueve que Dios se haya hecho niño, para que podamos amarlo, para que nos atrevamos a amarlo, y, como niño, se pone confiadamente en nuestras manos. Dice algo así: Sé que mi esplendor te asusta, que ante mi grandeza tratas de afianzarte tú mismo. Pues bien, vengo por tanto a ti como niño, para que puedas acogerme y amarme.
Benedicto XVI. Homilía Misa de Nochebuena. 24/12/2012


El pasado 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes, la parroquia de Nuestra Señora del Val se convirtió en el hogar de un niño recién nacido, el niño Jesús.   Quienes íbamos a adorarle también nos sentimos niños, con corazones de niños y de niñas que iban a ver a su Salvador, al Niño Dios.

La Parroquia del Val se convirtió
 en el Portal de Belén

A la entrada, tres pequeños corderos nos recordaban a Jesús, cordero manso, pastor que cuida de sus ovejas. Los niños y los mayores pudimos jugar dentro del redil con los pequeños corderos, que se dejaban mimar y coger en brazos.

Blanquita, Copito de nieve y orejitas no se perdieron
el Belén viviente
Miriam, el Rey Melchor y Blanquita
El Rey Gaspar y Blanquita

En el interior, la paja marcaba el camino hacia el pesebre y en el altar, Jesús, recién nacido por obra del Espíritu Santo a través de las manos del sacerdote, era adorado por José (Federico) y María (Elena).

José y María adorando a Jesús en la Eucaristía

Recordábamos con este belén el primero que se hizo en la historia, cuando en la Nochebuena de 1223, en la ciudad de Greccio, San Francisco de Asís decide recordar y escenificar el nacimiento del niño Jesús en Belén. Según el beato Tomás de Celano, que escribió la vida del Santo, lo hizo por el deseo de “celebrar la memoria del niño que nació en Belén y quiero contemplar de alguna manera con mis ojos lo que sufrió en su invalidez de niño, cómo fue reclinado en el pesebre y cómo fue colocado sobre heno entre el buey y el asno”. Sobre el altar, cubierto de paja, a modo de pesebre, se celebró la Santa Misa en la parroquia del Val y comulgamos a Jesús, vivo y resucitado, presente en la Eucaristía para ser nuestro alimento.

Jesús vivo en la Eucaristía
Los Reyes Magos (Roberto, Elena y Dani) recogieron los deseos de los niños que se les acercaban y se dejaron fotografiar con ellos. Les repartían caramelos y les contaban cómo habían venido desde muy lejos siguiendo una estrella para adorar al Hijo de Dios, hecho hombre. Vimos a muchos feligreses salir emocionados del Templo, después de ver a Jesús adorado como Dios y querido como un niño. Algunos habían estado en esa parroquia hacía años y disfrutaron participando ahora de la adoración.

Muchos niños vinieron esa noche para adorar a Jesús 

Isabel, en acogida, no paraba de hablar de Jesús, de cómo había sido su encuentro con él hacía pocos días, durante un cursillo de Cristiandad: “no puedo parar de hablar de Jesús; es que no puedo parar…” Mª Carmen, catequista de la parroquia, salió a evangelizar por la calle por primera vez con David y volvió muy contenta con lo que había vivido. Marisol, de la escuela diocesana de evangelización, también se estrenó aquella tarde como misionera, anunciando el Amor de Dios. Entraron muchas familias con niños y Almudena, a los pies de Jesús, explicaba a los pequeños, sentados en la paja, que aquel a quien todos miraban era Jesucristo, el Hijo de Dios, que estaba vivo, que nos quería mucho y que siempre cuidaba de nosotros.


¡Gracias a toda la Parroquia del Val!


Hoy, Dios no forma parte de las realidades urgentes. Las cosas de Dios, así decimos y pensamos, pueden esperar. Y, sin embargo, él es la realidad más importante, el Único que, en definitiva, importa realmente. ¿Por qué no deberíamos también nosotros dejarnos llevar por la curiosidad de ver más de cerca y conocer lo que Dios nos ha dicho? Pidámosle que la santa curiosidad y la santa alegría de los pastores nos inciten también hoy a nosotros, y vayamos pues con alegría allá, a Belén; hacia el Señor que también hoy viene de nuevo entre nosotros. Amén.
Benedicto XVI. Homilía Misa de Nochebuena. 24/12/2012


Dios se ha hecho Niño para estar con nosotros, para que le acojamos en nuestra vida.
Abramos nuestro corazón a Jesús y dejemos que Jesús nazca en nuestro corazón.