30 jul. 2013

Arde Complutum 2013 (Crónica)


Crónica de la Semana de Evangelización 

Arde Complutum 2013

Del 14 al 21 de julio · Diócesis de Alcalá de Henares

“Todos ellos perseveraban unánimes en la oración, junto con algunas mujeres y María, 
la madre de Jesús, y con sus hermanos” (Hch 1,14)

Grupo de misioneros en la misa de envio presidida por D. Juan Antonio Reig Pla

Un grupo de más de 80 católicos se ha reunido en la Diócesis de Alcalá de Henares durante una semana para hacer oración, recibir formación y salir a evangelizar por las calles y las casas, llevando la semilla del Reino de Dios.

Esta iniciativa, que ya se realizó el año pasado en la diócesis, ha sido posible gracias al sí de muchos hermanos en la fe, no sólo los que han venido de distintos lugares de España y Francia, sino especialmente los que han dicho sí a la acogida y a la donación de sus oraciones, de sus bienes y personas para poder llevar a cabo la misión.

Arde Complutum 2013 ha vivido un espíritu de comunión como solo lo puede dar el Cielo.
Durante los tres primeros días los Seminarios Mayor y Menor de Alcalá abrieron sus puertas para recibir a los misioneros; las Clarisas de Ntra. Señora de la Esperanza y las Agustinas de Ntra. Señora de la Consolación acogieron en sus templos las celebraciones litúrgicas de la misión y los ofrecieron como lugar de oración.

Desde el salón de actos del Palacio Arzobispal Miguel Ángel Pardo, presbítero, habló a los misioneros sobre la importancia de recuperar el espíritu apostólico de los orígenes de la Iglesia, que vivía pendiente de la Palabra de Dios y era muy consciente de su incapacidad para anunciar el Evangelio sin la fuerza del Espíritu Santo. Después introdujo la hora de lectio divina, destacando la importancia de rezar con la Palabra de Dios y proponiendo el esquema de Guigo II el Cartujano.

También desde el salón de actos del Palacio Arzobispal Fermín Peiró, presbítero, ayudó a todos los asistentes a vivir mejor la Eucaristía, haciendo comprender que es un milagro que se produce a diario, muy cerca de nuestras casas, donde el Cielo se hace presente, acompañando a Jesucristo, el Cordero de Dios, que se ofrece al Padre por nuestra salvación y a nosotros como alimento divino.

El lunes por la tarde se compartió el modo de evangelizar del grupo Kerygma, que tratan de ser dóciles al Espíritu Santo, conscientes de que Él actúa y hay que dejarle actuar, como pobres instrumentos en sus manos. Diez misioneros, sacerdotes y laicos, comentaron cada uno de los puntos del “Decálogo del evangelizador”, vinculándolos con el Evangelio:
1. Oración constante de intercesión, 2.Celo apostólico, 3.Alegría, 4.Misericordia, 5.Valentía y fe, 6.Anuncio del kerygma, 7.Lenguaje sencillo y testimonial, 8.Escuchar y no discutir, 9.Martirio y ofrecimiento y 10.Acogida con misericordia.

El martes por la tarde, Pablo Ormazábal, presbítero, dirigió una oración de efusión del Espíritu Santo, pidiendo con humildad y confianza la fuerza del Espíritu para cada uno de los corazones, sabiendo que ningún ser humano, con sus propias fuerzas y recursos es capaz de convertir el corazón de nadie, que es una obra de la gracia y que se necesita que descienda sobre los misioneros la fuerza que procede de lo Alto.

Antes de la cena todos los misioneros rezaron el Santo Rosario en la plaza del Palacio, presidiendo el icono de la Virgen María, Estrella de la Nueva Evangelización.

Misioneros a punto de salir del Seminario para rezar el rosario por las calles
Rezando el Santo Rosario en una plaza de Alcala de Henares

El lunes y el martes por la noche la Catedral Magistral de Alcalá de Henares abrió sus puertas para enviar a más de 30 parejas de misioneros que iban a sembrar la semilla del Reino de Dios por calles y plazas. Llevaban como munición la Palabra de Dios en pequeños papeles y también estampas piadosas que repartían entre las almas que se encontraban.
Salió un río de misioneros, bendecidos por Jesús vivo, para llevarle a los que no le conocen o le han olvidado, y entró otro río de almas que se acercaban a Jesús, llevándole la luz de una pequeña vela como ofrenda de sus corazones de niños.

Misioneros arrodillados esperando recibir la bendicion antes de salir a la calle

Los sacerdotes ofrecían el sacramento del perdón en el Nombre de Jesús. Muchas almas encontraron la paz y desahogaron sus corazones. La gracia se derramó en abundancia.

Dos misioneras anunciando la Buena Noticia a una joven con su perro

Los misioneros llevan hasta Jesus Eucaristia a las personas que entran a la Catedral. 

Al día siguiente D. Juan Antonio Reig Plá, Obispo complutense, presidió la Eucaristía de envío de los misioneros a siete parroquias de la diócesis: Ntra. Señora de Belén y Ntra. Señora del Val en Alcalá de Henares, la Purísima Concepción en Ajalvir, San Gabriel Arcángel en La Poveda, San Francisco Javier en Nuevo Baztán/Ntra. Sra. de la Antigua en Villar del Olmo, San Juan Evangelista en Torrejón de Ardoz y Ntra. Sra. de la Asunción en Torres de la Alameda.

Sacerdotes, religiosos y seminaristas durante la misa de envio

Recibiendo la cruz de la mision de manos de D. Juan Antonio Reig Pla

La misión en las distintas parroquias ha sido posible gracias al sí de los sacerdotes y al sí de todas las personas que han ofrecido casa y comida para atender a los misioneros. Ponían sus recursos a disposición de los hermanos, a disposición de la Iglesia. Como en el pasaje de la multiplicación de los panes y los peces, todos han comido y ha sobrado. Se ha invitado a compartir mesa a indigentes y a personas sin techo que cada día sobreviven por la gracia de Dios a pocos metros de nuestras parroquias.

Rezando el Rosario por la calle en un barrio de Alcala de Henares

Vigilia de adoracion en La Poveda, uno de los lugares de mision

Una misionera anunciando el Kerygma a tres jovenes por la calle

Procesion por las calles con el Santisimo en un barrio de Alcala de Henares

Rezando el Rosario en la Plaza del centro de Torrejon de Ardoz

Y el Cielo ha bendecido. Algunos han descubierto, después de muchos años, la presencia de Jesús, vivo, en la Eucaristía; han experimentado su Amor, su compañía, su misericordia. Otros han pedido recibir el Bautismo y muchos otros han entrado a la Iglesia a ver a Jesús, por el gusto de estar con Él, de mirarle y que nos mire.

El sábado, día 20, los misioneros volvieron a los Seminarios de Alcalá para la gran Misión de la noche. Volvían alegres y dando Gloria a Dios por lo que habían vivido. Más de 80 misioneros de diferentes edades, lugares de procedencia y estados de vida se sentían hermanos y colaboradores con Cristo en su misión de salvación.

Preparando un altar en la calle para la evangelizacion de la noche

El sábado por la noche el Cielo se desbordó y la Gracia se derramó sobre la Magistral de Alcalá de Henares. Ríos de almas entraban a la Catedral con una velita en la mano, con un pequeño papel donde pedían al Rey de reyes un deseo de su corazón y recorrían el largo pasillo hasta llegar al altar, donde estaba Jesucristo en la custodia. 

Velitas depositadas a los pies de Jesus por la personas que entran al Templo

A veces les acompañaban los mismos misioneros que les habían encontrado en la calle y oraban por ellos, se los presentaban a Jesús e intercedían ante el Señor por sus vidas y las de sus familiares. Los sacerdotes impartían el sacramento de la Confesión en bancos, confesionarios y sillas.

Pasadas las 11 de la noche, Jesucristo salió a la calle en procesión, hasta un altar que se había preparado en la plaza de los Santos Niños para bendecir a todos los que por allí pasaran. Toda la plaza en adoración, de rodillas, escuchaba la exhortación de Jesús Javier Mora (Curry) y cantaba con un mismo corazón al Amor de los Amores.
Las puertas del Cielo se abrieron y cayó agua sobre la plaza, durante unos minutos, para refrescar la noche calurosa de verano. Quizás el Cielo también se emocionó por lo que allí había sucedido.

Adoracion a Jesus en la Plaza de la Catedral de Alcala de Henares

Adoracion a Jesus en la Plaza de la Catedral de Alcala de Henares

¡Gracias, Señor! ¡A ti sea siempre el Poder, la Gloria y la Alabanza, por los siglos de los siglos!

¡Gracias también a Nuestra Madre la Virgen y a todos los santos, que no han dejado de interceder y continúan haciéndolo!

Gracias también a todas las personas que han hecho posible esta semana de evangelización con su sí.

-A nuestro obispo y pastor, don Juan Antonio Reig Pla, 
y al Obispado de Alcalá de Henares.

-A nuestros queridos Seminarios Mayor y Menor diocesanos.

-A la Catedral Magistral.

-A todos los sacerdotes que han dicho sí a vivir esta aventura del Amor de Dios.

-A las parroquias que han acogido a los misioneros y a las personas que han compartido con ellos sus casas y recursos.

-A los conventos de Clarisas de Ntra. Señora de la Esperanza,  de Agustinas Ntra. Sra. de la Consolación y de santa Úrsula, que también han dicho sí.

-A todos los conventos de clausura de España y especialmente de Alcalá de Henares que han ofrecido sus oraciones por la misión.

- A las cocineras que con su dedicación y cariño han dado de comer a todos los misioneros.

-A todos los misioneros que han ofrecido su tiempo, sus personas y sus donativos para hacer posible la semana de evangelización.

-A todos los amigos y conocidos que nos han dado sus oraciones, su tiempo, sus recursos, sus personas, fiados solo en su amor por Jesús.

¡Gracias!